Es muy importante, antes de adquirir un animal de raza, buscar información y asesorarse con su veterinari@ de confianza sobre las características de comportamiento y cuidados especiales, así como sobre los potenciales problemas de salud que pueda llegar a tener (nadie tiene la bolita de cristal pero podemos evitarnos varios dolores de cabeza con un poco de información).
Estás razas, englobadas en el espectro de BRAQUICÉFALAS, están muy de moda hace ya varios años y por su simpatía y carisma enamoran a cualquiera. Ahora bien… Tengamos en mente que el perro viene del LOBO, el cual era capaz de sobrevivir por sus propios medios en la naturaleza sin ayuda del ser humano, al cual se acercó por conveniencia y con el que generó un vínculo que hasta el día de hoy es muy importante para muchos de nosotros.
BRAQUICEFALICO se refiera a características físicas que tienen en común estás razas: cabeza corta y ancha, huesos de la cara y cavidad nasal acortados y rotación dorsal de porción rostral del maxilar superior. Para que se entienda mejor, son los perros de «HOCICO CHATO».
Su rostro es muy bonito y tierno, y fue cruzado hasta lograrlo para ser semejante al rostro de un bebé 👶, razones puramente estéticas. Lamentablemente esto es antinatural y les trae a estos animales muchos problemas que tienen que ver con su bienestar general, del cual, en muchos casos, carecen.
La estenosis (estrechamiento) de los orificios nasales, la elongación e hiperplasia (alargamiento y agrandamiento) del paladar blando, las anomalías laríngeas, traqueales y bronquiales son frecuentes en estás razas y desencadenan enfermedades tanto respiratorias como gastro-esofágicas que componen el llamado SINDROME BRAQUICEFALICO.
Ronquidos, tos, dificultad respiratoria, náuseas y vómitos, regurgitación, intolerancia al ejercicio, cianosis y colapso son los síntomas que se presentan en este síndrome.
Es una patología progresiva (empeora con el tiempo) y le genera gran malestar al animal, el cual se ve incapacitado de disfrutar su vida a pleno como cualquier perro merece.
El perro que adoptes debe adecuarse a tu estilo de vida, a tu economía y al tipo de familia de la que va a formar parte. Va a acompañarte muchos años, durante los cuales será tu responsabilidad, un compromiso de 15 años o más. Esta decisión no debe ser tomada a la ligera.
Si quieres asesorarte con nosotras, no dudes en consultarnos!
